AT100

AT100

El AT100 está dotado de sensores, gracias a los cuales es posible detectar cuando se produce una fuga de vapor en los purgadores.

El sistema está formado por una red de dispositivos inteligentes distribuidos a lo largo de la instalación industrial monitorizada junto con un sistema informático utilizado para recopilar y procesar los datos de los sensores de la red de purgadores y generar las correspondientes alarmas por mal funcionamiento, informando al responsable directo de su mantenimiento ya sea a través de web, SMS o email mediante una alarma preconfigurada por el usuario.

Dicho sistema es utilizado para monitorizar en tiempo real fugas de vapor, con el fin de evitar las pérdidas energéticas ocasionadas por las mismas y consecuentemente, reducir las emisiones de CO2 al medio ambiente y los costes derivados de estas.

Se puede emplear como un servicio (mediante el cual se puede monitorizar sus pérdidas de energía) o bien como un producto completo ubicado en sus instalaciones y mantenido remotamente por el personal técnico y evitar pérdidas energéticas innecesarias, así como los gastos y emisiones contaminantes derivados de las mismas.

Este sistema proporciona considerables mejoras en eficiencia energética que contribuyen a un importante ahorro en combustible y emisiones contaminantes al medio ambiente, así como una mejora notable en las condiciones medioambientales en las que trabajan los operadores de campo.

La optimización de las redes de vapor está básicamente condicionada por el funcionamiento de los purgadores que existen en su empresa y cuya función es eliminar el condensado de la red de vapor. Pues bien, el AT100 asegura el buen funcionamiento de estos purgadores, monitorizando en cada uno de ellos las variables operativas que determinan la buena operación de los mismos.

El funcionamiento básico de estos sensores es sencillo, detectan la temperatura de evacuación del condensado, previniendo posibles atascos y dando la posibilidad de reparar con antelación el problema realizando un mantenimiento preventivo.

De esta manera, se aumenta la eficiencia energética entre el 15 y 25%. Además, todos estos parámetros se registran en una aplicación web, pudiendo así identificar con prontitud los purgadores que están funcionando mal.

El vapor es una de las formas de energía más utilizada en los procesos de la industria y por tanto, la reducción de su consumo es uno de los procedimientos más apropiados para aumentar la eficiencia energética, reducir las emisiones de CO2, reducir los costes operativos y aumentar la seguridad en las instalaciones.